Era un Ángel!!!
Tenía todas las cualidades que podía existir, sus cabellos eran oscuros y largos, sus ojos grandes y misteriosos, pero que a su vez te daban la calma, la preciada paz.
Sus labios eran perfectos y tenían un increíble encanto al hablar, su piel era bronceada como caramelo y suave como el terciopelo. Acariciar sus manos era como poder acaricias las nubes.
Era como un producto de mi imaginación, cada noche estaba ahí, melancólica y deseosa de salvarme de mis pesadillas... quiero saber quien eres.
¿Dónde estás?¿Por qué ya no vienes?¿Por qué solo te veo en sueños? Se que existes, lo se... me conocías, ¿a que si? Que bien que creo en los ángeles así pienso que eres uno de ellos, un hermoso ángel que cada noche velaba mis sueños, me despertaba de mis pesadillas, y me besaba suavemente en los labios para despertarme...
Me acuerdo de todas tus cualidades... pero no recuerdo con exactitud tu rostro, se que cuando te vea, sabré que eres tú, lo se.
El otro día juraría haberte visto...eras tú, pasaste junto a mí, sentí un escalofrío, pero no sabía lo que era... me giré a ambos lados, y ahí estabas tú, frente a mí, tu mirada se clavó en la mía, sospecho que solo fueron unos segundos, pero para mi fueron como horas, fueron días y días de mi vida, pasaron siglos y el tiempo se detuvo, se detuvo en esa mirada que nos alimentó a los dos, creo que no querías que te siguiese, salí del lugar donde me encontraba, pero tú ya no estabas, habías huido...
Se que siempre recordaré aquella mirada, aquellos ojos se grabaron en los míos, cada día de mi vida te busco, suplico que aparezcas en mis sueños de nuevo, necesito verte...necesito hablar contigo, necesito... necesito saber que estas ahí.
Tu voz poco la escuché, nos entendíamos con la mirada, con nuestras manos... con nuestra alma...
Nuestras miradas eran como dos cintas de colores que se cruzan pero nunca se tocan, como dos ángeles que se aman, pero saben que jamás podrán estar juntos, como dos pájaros que temen crecer por miedo a separarse.
Sumergido en un pozo de agua negra, con la vista nublada y sin ver clara la salida, así estoy, así estoy sin ti, no se nada de ti, pero a la vez se tanto... nunca hemos cruzado ni tan siquiera unas palabras.
Ahora dudo de la realidad, dudo de si eres tú quien viene a mi, o soy yo quien desea ir hacia ti, pero...
¿Dónde te puedo encontrar?
Ven... te lo suplico, vuelve... aunque solo sea una vez más... aunque solo sea para decir un...\"Ya hice mi misión...adiós...\".
Espero que esto lo leas, no a través de esta carta, sino a través de mi corazón... y que esta noche, al cerrar mis ojos y morir una vez más, te encuentre allí...en el lugar de siempre, con la mirada ausente, esperando el comienzo de una nueva vida, una nueva vida en la cual no mando yo...


0 Comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal