viernes, noviembre 17, 2006

Simulacro de Fase 3 Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez.

A las 11:15 del lunes 13 de noviembre, la Central de Alarmas del Cuerpo de Bomberos de Quinta Normal, dejó caer los tonos en sus cuarteles para despachar 2 Bombas, una Unidad de Rescate, una Unidad Haz-Mat, y una Ambulancia, a una Fase 2 que se estaba desarrollando en ese momento al interior del Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez. En trayecto a la emergencia la Central declara una Fase 3, lo que indica que el accidente de la aeronave es inminente. 6 minutos después llegan las primeras unidades al lugar encontrándose con un escenario dantesco, parte del avión en llamas, gente gritando, muertos, decenas de heridos. La primera instrucción impartida por el Servicio SEI fue abastecer de agua sus unidades, hasta que declarasen la escena segura para comenzar el rescate de los heridos.

Así se vio parte del simulacro multi-institucional realizado por la Dirección General de Aeronáutica civil, en donde participaron distintas entidades tales como Bomberos, Carabineros, SAMU, IST, Fach, SSEI, entre otras.

Bajo las ordenes del Comandante del Cuerpo de Bomberos de Quinta Normal, Don Oscar Araya Aguilera, comenzó el trabajo de casi media centena de voluntarios que luego de aproximadamente una hora y media lograron controlar la emergencia.

Material Mayor concurrente

Relevancia tuvo para nuestra Compañía dicho simulacro, ya que en un marco de buena convivencia, fuimos invitados a participar de dicha actividad.

Nuestra participación en la emergencia fue activa, realizamos un convoy con bombas de Quinta Normal, y apoyamos en el rescate de los lesionados, además de tomar la iniciativa en la selección de los pacientes (Triage) antes de la llegada del personal de salud.

Para la mayoría de los que asistimos fue una experiencia nueva y a la vez satisfactoria, porque consideramos que nuestro cometido fue cumplido con éxito.


Voluntarios Asistentes:

R.O. Alonso Segeur L.

Aydte. De Comdcia. J.M. Walker R.

Vol. Jaime Venegas

Vol. Alejandro Kaltwasser T.

Vol. Matías Saavedra.

Vol. David Prieto V.

Vol. Sebastián Araya S.

Personal Asistente al Simulacro.

jueves, noviembre 16, 2006

Le Grito al Cielo por Tí!!!

Desde que no encuentro tu mirada
hay una inmensa soledad en mi vida
imagino oír tus pasos
y regreso la mirada
no veo más allá de la oscuridad
que tu falta me ha dejado...

Mirando al cielo he gritado más de una vez…
¡Porque este amor me hace sufrir!

Caminando por el sendero,
que una vez trazamos para disfrutar
de esos días lluviosos,
que tomados de la mano
te juré un amor sublime
para toda la vida...

Hoy reclamo ese juramento
hoy camino el sendero solo y
encuentro en mi camino
espinas que hacen sangrar mi alma
mi corazón, todo mi ser...

Extraigo desde mis pensamientos
los atardeceres que antes disfrutábamos,

hoy sin embargo al sentir ansias de vivir

siento que nada fue en vano.

Pero la soledad de tu ausencia
me dice
que estoy solo
en un sendero helado
como un témpano de hielo
mis labios están sellados,
para nunca mas pronunciar tu nombre
hasta que vuelva a encontrar tu mirada.

Nostalgia, nostalgia!!!
eso es lo que mi corazón siente
estoy aquí ¡y le grito al cielo por ti!


miércoles, noviembre 15, 2006

Cuenta la historia de una noche dantesca!!!

"15 de noviembre de 1962, hora aproximada 04:00 am, aún humeaban restos de maderas, el vapor y el humo como cuantas veces se confundían, de pronto, en un segundo, como un gigante de dimensiones no conocidas, caía sobre los muchachos una mezcla del desastre, ruido, tierra, llantos, gritos desgarradores, que comenzaban a surgir desde el montón de escombros que ahora aparecía... eran gritos de espanto, dolor, sangre y muerte".


Como siempre, dispuestos a cumplir con el deber, la guardia de la Tercera, Cuarta y Sexta compañía, que en ese entonces eran vecinos, se dirigieron al llamado de Amunátegui y Huérfanos, sin presagiar que no todos volverían.

De seguro las manos de muchos de mis actuales camaradas, se gastaron de tanto sacar escombros, de tanto tirar maderos, de tanto rasguñar el adobe por sacarlos, la tragedia estaba ahí, lo que parecía un incendio común se transformaría en la peor jornada del Cuerpo de Bomberos de Santiago, seis de sus mejores hombres ya no estarían formando entre sus filas, pasaron a ser parte de la compañía celestial liderada por el Comandante Humbser.

De las compañías hermanas y vecinas 3ª, 4ª, y 6ª que paradójicamente salieron al llamado, las tres perdieron a sus hijos, más la duodécima a dos jóvenes Bomberos.

El incendio eran castillos de maderas de un edificio en construcción, hoy en el mismo edificio existe una placa de mármol con los escudos de las 4 compañías dolientes, mantiene los nombres de estos 6 hombres, que dieron la vida siguiendo la promesa autoimpuesta, aquella promesa cual nosotros pretendemos cumplir .......Dar la vida si fuese necesario.

A Pedro Delsahut Román, quien con su muerte dejó su esposa e hijos, las nuevas generaciones deben recordarlo y admirarlo por su entrega, de la cual nos sentimos consternados y orgullosos.

A todos ellos nuestro recuerdo.


Fotos de la Revista Vea de fecha 24 de Noviembre de 1962, en donde se dió amplia cobertura a tan trágico momento.











martes, noviembre 14, 2006

Era un Ángel!!!

Tenía todas las cualidades que podía existir, sus cabellos eran oscuros y largos, sus ojos grandes y misteriosos, pero que a su vez te daban la calma, la preciada paz.

Sus labios eran perfectos y tenían un increíble encanto al hablar, su piel era bronceada como caramelo y suave como el terciopelo. Acariciar sus manos era como poder acaricias las nubes.

Era como un producto de mi imaginación, cada noche estaba ahí, melancólica y deseosa de salvarme de mis pesadillas... quiero saber quien eres.

¿Dónde estás?¿Por qué ya no vienes?¿Por qué solo te veo en sueños? Se que existes, lo se... me conocías, ¿a que si? Que bien que creo en los ángeles así pienso que eres uno de ellos, un hermoso ángel que cada noche velaba mis sueños, me despertaba de mis pesadillas, y me besaba suavemente en los labios para despertarme...



Me acuerdo de todas tus cualidades... pero no recuerdo con exactitud tu rostro, se que cuando te vea, sabré que eres tú, lo se.

El otro día juraría haberte visto...eras tú, pasaste junto a mí, sentí un escalofrío, pero no sabía lo que era... me giré a ambos lados, y ahí estabas tú, frente a mí, tu mirada se clavó en la mía, sospecho que solo fueron unos segundos, pero para mi fueron como horas, fueron días y días de mi vida, pasaron siglos y el tiempo se detuvo, se detuvo en esa mirada que nos alimentó a los dos, creo que no querías que te siguiese, salí del lugar donde me encontraba, pero tú ya no estabas, habías huido...

Se que siempre recordaré aquella mirada, aquellos ojos se grabaron en los míos, cada día de mi vida te busco, suplico que aparezcas en mis sueños de nuevo, necesito verte...necesito hablar contigo, necesito... necesito saber que estas ahí.

Tu voz poco la escuché, nos entendíamos con la mirada, con nuestras manos... con nuestra alma...

Nuestras miradas eran como dos cintas de colores que se cruzan pero nunca se tocan, como dos ángeles que se aman, pero saben que jamás podrán estar juntos, como dos pájaros que temen crecer por miedo a separarse.

Sumergido en un pozo de agua negra, con la vista nublada y sin ver clara la salida, así estoy, así estoy sin ti, no se nada de ti, pero a la vez se tanto... nunca hemos cruzado ni tan siquiera unas palabras.

Ahora dudo de la realidad, dudo de si eres tú quien viene a mi, o soy yo quien desea ir hacia ti, pero...

¿Dónde te puedo encontrar?

Ven... te lo suplico, vuelve... aunque solo sea una vez más... aunque solo sea para decir un...\"Ya hice mi misión...adiós...\".

Espero que esto lo leas, no a través de esta carta, sino a través de mi corazón... y que esta noche, al cerrar mis ojos y morir una vez más, te encuentre allí...en el lugar de siempre, con la mirada ausente, esperando el comienzo de una nueva vida, una nueva vida en la cual no mando yo...